El diagnóstico y la intervención de los trastornos que afectan el sistema miofuncional orofacial y sus funciones de respiración, chupar, masticar, tragar y hablar, causas congénitas o adquiridas, procedentes de:

  1. Miofunctional comportamiento aprendido – hábito.
  2. Anomalías craneofaciales como síndromes, labio leporino y el paladar y otras malformaciones.
  3. Dento-oclusales y desproporciones maxilo-mandibular.
  4. Los cambios en las estructuras de tejidos blandos que comprenden el sistema estomatognático, tales como la lengua, el frenillo lingual entre otros.
  5. Enfermedades respiratorias tales como rinitis alérgica, asma, apnea obstructiva del sueño, entre otros.
  6. Trastornos de la articulación temporomandibular y dolor Orofacial.
  7. Secuelas resultantes de trauma, quemaduras, pinchazos, entre otros.
  8. Secuelas resultantes del tratamiento del cáncer.
  9. Las enfermedades infecciosas con afectación de la mucosa de las vías respiratorias superiores y digestórias, siendo la más común la tuberculosis, la leishmaniasis, la paracoccidioidomicosis y el SIDA.
  10. Sistema nervioso central o periférico como la esclerosis lateral amiotrófica, la miastenia gravis, síndrome de Guillain-Barre, distrofia muscular, enfermedad de Parkinson, parálisis facial, encefalopatía crónica no progresiva, apoplejía, traumatismo cráneo-facial, disfunción cerebral, entre otros.
  11. La inmadurez del proceso de desarrollo del recién nacido, tales como dificultad en la alimentación oral entre otros.
  12. Proceso natural de envejecimiento, tales como alteraciones en la fuerza muscular y la coordinación, la sensibilidad, la estética facial, entre otros.
  13. La pérdida de dientes y el proceso de rehabilitación protésica oral.